“Ni la ‘los gobiernos de izquierda’ ni los ‘movimientos sociales de izquierda” pueden hacer mucho más en el corto plazo (5 años) que involucrarse en acciones defensivas, cuyas acciones características serán guiadas por la idea de «minimizar el dolor” de los estratos de trabajo en general, y los más oprimidos y la pobreza, abrumado, en particular. “, dice Immanuel Wallerstein en este blog. Estimado Señor Wallerstein, discrepo: Lo que podemos hacer es lo que generaciones y generaciones de comuneros siempre han hecho. Fortalecer los Bienes Comunes. ¡Ahora!
Esto es el título de un documento (que suelo llamar „Manifesto“) redactado por un colectivo de autoras y autores del „Salón Interdisciplinario ‘Tiempo para los Bienes Comunes’“ auspiciado por la Fundación Heinrich Böll (Alemania). El pdf completo se encuentra aqui: http://commonsblog.files.wordpress.com/2009/12/manifesto-fortalecer_los_bienes_comunes.pdf
A continuación retomo algunas partes del documento:
… La crisis de finanzas, de economía, de alimentación, de energía y de medios ecológicos de subsistencia… han provocado que se incremente en las personas la conciencia por la existencia y la importancia de los bienes comunes. Los bienes comunes naturales son indispensables para nuestra supervivencia, los bienes comunes sociales aseguran la cohesion social y los bienes comunes culturales son requisito para nuestro desenvolvimiento individual. Es tiempo que enfoquemos nuestro entusiasmo y nuestra creatividad, nuestros medios y nuestros talentos en el acrecentamiento de la riqueza social. En aras de este objetivo tenemos que cambiar las estructuras en la política, la economía y la sociedad.
¡Más prosperidad social en vez de más producto interno bruto! Nos parece amenazante, cuando la curva de crecimiento se vence y el producto bruto interno disminuye. Pero las apariencias engañan. … De hecho, un decremento del producto interno bruto no necesariamente se articula con un decremento de la riqueza real de una sociedad. Comprender eso significa ampliar la perspectiva.
Los bienes comunes ofrecen salidas de la crisis, pero necesitan un apoyo sistemático. … Los bienes comunes (commons) son diversos. Son parte fundamental y condición de nuestra riqueza común. Incluyen el conocimiento y el agua, las semillas y el software, técnicas culturales y la atmósfera. Los bienes comunes son indispensables, pero no son una cosa, se relacionan con nosotros de una manera polifacética. Conforman la red de una sociedad libre.
Los bienes comunes no pertenecen a alguien en particular, pero tampoco son de nadie. Se generan, conservan y cuidan en diferentes comunidades,… se redefinen permanentemente, … son el requisito para que los seres humanos vivan y se desenvuelvan. La diversidad de los bienes comunes significa tener un futuro.
Los bienes comunes son la base de cada actividad económica. Por tanto también deben ser resultado de nuestro actuar. En efecto, tenemos que reproducirlos de forma contínua, ya que constantemente empleamos el conocimiento transmitido y las materias primas que tenemos a disposición para producir bienes de consumo, o para crear cultura y educación. …
Con frecuencia los bienes comunes son desplazados – primero de la vida misma, después de nuestra conciencia. Una razón para esta erosión es que particulares se atribuyen el derecho de usar ilimitadamente las cosas. …
Pero hay algo nuevo. !La conciencia social está surgiendo! Y con ello un nuevo movimiento. …
Los bienes comunes se redescubren y se defienden. Personas en todo el mundo se defienden contra las desgarraduras en la red social que las sostiene, contra proyectos de presas y minería que destrozan la vida y el suelo; contra las prácticas económicas que hacen avanzar el cambio climático; contra el procedimiento de obligar a instituciones educativas y de salud a pensar conforme a la lógica del lucro; contra la manipulación de nuestro patrimonio genético y la exagerada restricción de nuestro acceso al conocimiento y la cultura. Los seres humanos reclaman lo que les pertenece: …
Los bienes comunes se crean y se construyen. Un sinnúmero de personas …invierte energía en huertos comunitarios, realizan una agricultura sustentable y ecológica o diseñan proyectos de vivienda y trabajo intergeneracionales. Producen software libre y conocimiento libre, generan películas, música e imágenes libres. De esta manera surge un tesoro de cultura libre disponible para todos. Se cuida y se amplia con la ayuda de muchos, y se vuelve indispensable como la Wikipedia. …
Los bienes comunes se cuidan y cultivan. Las personas … se comprometen con el bien común y exhortan a que el Estado cumpla con sus obligaciones. Para ello reciben algo a cambio, porque vivir en una cultura de bienes comunes significa dar y recibir; lo que origina derechos y obligaciones a la vez. … El compromiso (de este movimiento) responde al deseo de creatividad e inspiración, del desenvolvimiento propio en las relaciones sociales, de la atención y del reconocimiento mutuo. …
Los bienes comunes inspiran y unen. Considerarlos requiere un enfoque fundamentalmente diferente en cuanto a la comprensión y el actuar. En efecto, los bienes comunes se basan en comunidades que se preocupan, que establecen sus propias reglas, que desarrollan sus habilidades y valores. … En una cultura de bienes comunes la inclusión es más importante que la exclusión; la cooperación más importante que la competencia; la autonomía más importante que el control. Del rechazo a la monopolización de la información, de la riqueza y del poder deriva la diversidad que se recrea continuamente. …
Vivir en una cultura de bienes comunes quiere decir: responsabilidad mutua en vez de la ética del poder; juego limpio y justicia en vez de la optimización unilateral del beneficio; coordinación recíproca en vez de la jugada individual.
Se trata de una de las grandes cuestiones de justicia de nuestro tiempo. Nadie debe tomar más de los bienes comunes de lo que devuelve. Esto es válido tanto para los participantes del mercado como para el Estado. Quien contribuya a la plenitud de los bienes comunes en vez de únicamente agotarlos merece prestigio y el reconocimiento de la sociedad. …
No es exclusivamente la forma jurídica la que decide sobre los bienes comunes. Lo decisivo es si se hacen valer y garantizan los derechos de uso tomando la comunidad como punto de referencia y, cómo se ejercen esos derechos de uso. … Porque cada uso individual implica también el uso de aquello que nos pertenece a todos. En efecto, con mi celular transmito a través del espectro electromagnético; mi automóvil afecta nuestro aire; una idea destacada enriquece mi obra, pero se debe también a lo que tomo del acervo cultural público. Los derechos de uso de la comunidad son luces rojas para los derechos de uso individuales.
Por tanto no puede haber derechos de propiedad exclusivamente privados sobre bienes comunes, marginando a otros. No importa si los respectivos objetos son de carácter material o inmaterial, que pertenezcan a la esfera natural, cultural o social. Para evitar el abuso o la subutilización – la dramática explotación de los recursos pesqueros o la orfandad de obras, por ejemplo – hay que considerar más que nunca dos condiciones para cualquier forma de propiedad:
- Por un lado cada uso tiene que garantizar que no se destruya o agote la existencia de bienes comunes.
- Por otro hay que garantizar que nadie que tenga derechos sobre los respectivos bienes comunes o dependa de ellos, sea excluido de su uso y acceso.
… Tener en cuenta el rol de los bienes comunes obliga a una reorientación fundamental de la idea dominante de la propiedad. …
(Nuestras demandas son simples.)
- Lo que fue público o es financiado con recursos públicos debe mantener su acceso público. Solo así puede servir a todos, por ejemplo, la investigación sostenida por el Estado. No existe motivo convincente para otorgar a editores o consorcios farmacéuticos derechos excesivos y exclusivos de explotación cuando se trata de resultados públicos de investigación y, sin embargo, ocurre. En efecto, de ello resultan: revistas científicas prácticamente inaccesibles para el público en general y precios encarecidos para medicamentos de importancia vital. Las alternativas surgen del movimiento a favor de los bienes comunes. …
- Los bienes comunes son el fundamento de la vida en un doble sentido: Sin bienes comunes naturales no hay supervivencia y sin bienes culturales el ser humano queda privado de su esencia. Los problemas planteados aquí nos afectan a todos directamente. Las empresas requieren de bienes comunes para que puedan seguir ganando dinero en el futuro. Sin embargo, todos los necesitamos para (sobre)vivir. Esto es una verdad esencial que justifica por qué en el caso de los bienes comunes los derechos de uso de la comunidad siempre cobran mayor valor que los derechos de uso de entidades privadas.
- El Estado tiene el deber de protegerlos, es una responsabilidad de la cual no debemos liberarlo. Ello no significa que el Estado siempre sea el mejor fiduciario para los intereses de las creadoras y los usuarios de bienes comunes. Entonces, el reto consiste en impulsar instituciones y formas de organización complementarias así como reglas innovadoras en cuanto a acceso y uso de bienes comunes; no exclusivamente, pero también al margen del mercado o del Estado…
- La diversidad que presentan los bienes comunes y los seres humanos, es la misma diversidad con que se presentan las formas de organización de las comunidades de usuarios. … Quien esté directamente relacionado con un bien común debería tener la posibilidad de participar en la regulación de su desarrollo y aplicación de esas reglas.
- La representación de los bienes comunes no tiene un centro, sino muchos centros. Los necesitamos en el ámbito local, regional e internacional. … Entre más complejo es el sistema, más necesario es un marco institucional transparente para el manejo cuidadoso de los bienes comunes. …
Acordarse de los bienes comunes … requiere una reflexión profunda sobre el estado de la sociedad. Se trata de compartir y acrecentar nuestra riqueza compartida en libertad y en condiciones autodeterminadas. … Nuestra sociedad necesita un gran debate y un movimiento omnipresente por los bienes comunes. ¡Ahora!“
Hasta aqui, nuestro manifiesto. Pero en la realidad, estimado Immanuel Wallerstein, con muchas de las cosas que dice en su blogpost estoy de acuerdo, antes que nada con el punto 3 f el modo clave de proceder es:
- llegar a la lucidez analítica
- … seguida por una opción moral fundamental
- y complementada y puesta en práctica por una proyección política inteligente y eficaz.
La profesora Elinor Ostrom, gran pensadora y promotora de los Bienes Comunes ganó muy merecidamente el premio Nobel de Economía del 2009 http://nobelprize.org/nobel_prizes/economics/laureates/2009/ Sus investigaciones y las de miles de estudiosas/os de los bienes comunes nos han ayudado – y mucho – a ganar „la lucidez analítica que se requiere“ o cuanto menos a avanzar en el camino. (cf este monografía en español: Genes, Bytes y Emisiones: Bienes Comunes y Ciudadanía“, http://www.bienescomunes.org/archivo/bc-boell.pdf
También recomiendo ampliamente una pequeña lectura introductoria al tema:
El Estado de los Bienes Comunes http://onthecommons.org/media/pdf/original/FotC_Report_Espanol.pdf
The State of the Commons 2003/2004. http://onthecommons.org/media/pdf/original/stateofthecommons.pdf
El „manifiesto“ que presento aqui, plasma, y seguramente coincide conmigo, una opción moral.
„En una cultura de bienes comunes la inclusión es más importante que la exclusión; la cooperación más importante que la competencia; la autonomía más importante que el control.“
Entonces, de lo que se trata ahora es sentarnos a debatir estratégias. Haré algunas propuestas al respecto durante el seminario en Porto Alegre y será todo un plazer ser retada por todas y todos ustedes.
